Sherlock Holmes: lucha entre genialidades

Ayer fui a ver la película Sherlock Holmes: Juego de sombras, en lo particular me gustó más la primera película porque rescata más la esencia del personaje creado por Conan Doyle. En esta nueva entrega de lo que parecerá un saga del clásico detective surge una segunda mente brillante: el profesor Moriarty.

Lo que encontraremos en Sherlock Holmes 2 será muchísima acción, armas y explosiones. El personaje principal protagonizado por Robert Downey  se enfrenta a situaciones más peligrosas y en muchas de ellas su vida corre peligro.

Lo interesante en la temática de esta película es el problema de la modernidad en cuanto a la técnica usada para la destrucción. Sherlock Holmes representa a la mente moderna científica del lado de los buenos. El uso que hace la técnica y de la ciencia siempre la emplea para el bien de la humanidad y va contra los malos.

En contraparte, el personaje del profesor Moriarty, utiliza su genialidad para la creación de armas poderosas que en manos de quienes ostentan el poder pueden ser fatales para la humanidad.

El pobre Sherlock Holmes en el transcurso de sus indagaciones no se imagina la magnitud del caso que se esconde tras unas explosiones de bombas, no se imagina (o tal vez sí, pero al final no puede luchar contra el gran sistema occidental moderno) que detrás de ello hay un mercado negro de poderosas armas para causar una guerra en el mundo.

Con gran pericia logra desentrañar las incógnitas pero a veces se ve demasíado cómico y hasta da pena porque se enfrenta a un gran poderío que sale de sus manos. Creo que la trama no va mucho con el personaje original de Conan Doyle, quien se distingue por ser un detective más sencillo que resuelve casos más locales y que están al alcance de sus posibilidades.

Con la trama de esta nueva película de Sherlock Holmes, Juego de sombras, el gran detective se minimiza, su imagen queda apabullada por la inevitable guerra mundial que se desataría años adelante (en este caso se puede hacer referencia a la Primera guerra mundial).

Ante el devenir moderno, el personaje de Sherlock Holmes y sus estrategias detectivescas más a la usanza, queda hecho añicos, por lo cual reitero lo que comentaba al inicio, el personaje que más se acerca al original aparece en la película primera.

Sin embargo, se pueden rescatar todos los efectos especiales que se van implementando a lo largo del film, sin embargo no cambian mucho a la primera. El recurso de la cámara lenta adelantando los hechos ya se había empleado, a mi parecer le faltó más fuerza o algo de novedad.

Las explosiones, el fuego, las heridas y la sangre son lo que pesa más y ya no tanto la astucia y habilidad para ir resolviendo enigmas, principal característica de Sherlock Holmes. 

P

De vez en cuando vengo aquí para desempolvar mi almohada.

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